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“Yo extraigo el color,

Yo pinto las cosas con colores,

Yo armonizo los colores,

Yo hago algo rojo-chile,

Yo me convierto en rojo-chile”

2018

"Querer parecer noche", exposición comisariada por Beatriz Alonso y Carlos Fernández-Pello, CA2M, Móstoles (SP)

 

 

"Yo tiño

Yo hago algo coloreado con cochinilla

Yo aplico la cochinilla

Yo pinto las cosas con colores

Yo aplico el color

Yo armonizo los colores

Yo espeso los colores

Yo hago algo rojo-chile

Yo me convierto en rojo-chile

Yo extraigo el color"

 

Código Florentino (1540-1585)

 

 

 

Los cinco telones se presentan como cinco versos de un poema escrito por un indio tintorero azteca incluido en el Código Florentino (1540-1585). Este poema, extraído del libro de Ana Roquero, “Plantas Tintóreas y su Uso en el Real Jardín Botánico” (Madrid, 1982), recoge el saber popular de las Américas en la tintura de los textiles. Lo que hoy sabemos que corresponde a un proceso químico que consiste en incorporar una sustancia colorante -o decolorante- a la molécula de una materia vegetal o animal, en otro momento ofrecía una visión mágica, poética y primaria del color. El tintorero azteca al describir su tarea diluye los límites hasta que hombre y color se convierten en una misma cosa.

 

Cada telón supone un paso en el viaje en ascensor para aproximarse -o alejarse- a una serie de imágenes. Imágenes que desdoblan su condición de imágenes, por ser reversibles, envolventes, tangibles.

 

Los telones combinan procesos contrarios de adición y sustracción de color a los textiles, como si en último término, adherir, quitar, acercar, alejar pudieran recordar la relatividad de todo en el espacio y el tiempo.

 

El ojo se acerca hasta enfocar una fruta. Se atraviesa la cáscara. Se contempla como a través de microscopio la composición de su jugo.

 

Decía Federico García Lorca que en la poesía “…da lo mismo una manzana que un mar”, porque “la manzana en su mundo es tan infinita como el mar en el suyo”.

 

 

Belén Rodríguez