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Multiplicación cruzada

2015

Instalación, cuatro cuadros reversibles

Acrílico sobre tela roja, lejía sobre tela verde. Bastidores de madera de haya.

195 x 130 cm

171 x 114 cm

150 x 100 cm

132 x 88 cm

 

Instalación pictórica en la que un cuadro crece como una sandía, guardando cuidadosamente las proporciones de todos sus elementos. Se trata de cuatro cuadros reversibles en los que uno de los lados es rojo, como el interior de la sandía, y el otro verde, como la corteza.

 

Esta obra forma parte de una serie de cuadros escultóricos que centran su atención en los patrones naturales que surgen en el Universo. Inician una exploración en la inteligencia latente en la Naturaleza, que es capaz de organizar los seres en grupos de formas y colores, jugando con la repetición y la diferencia.

 

Las vacas tienen un estampado particular, pero nunca es idéntico. Sin embargo lo reconocemos como el patrón perteneciente a las vacas gracias a su cierta relacion con una regla, una estructura que identificamos intuitivamente. Esta dicotomía entre la geometría y lo orgánico, el rigor y la transgresión se refleja en esta obra en la que el contenido está conectado con la forma como si de un disfraz para el bastidor se tratara.